El Lebrel Italiano desciende de los galgos que existían ya en el antiguo Egipto en la corte de los Faraones. Numerosas representaciones en jarrones y vasijas dan testimonio de su paso por Laconia (Grecia). De ahí, la raza llegó a Italia hacia el siglo V A.C. Su más amplio desarrollo se sitúa en la época del Renacimiento, en la corte de los nobles. No es raro encontrar el Lebrel Italiano representado en pinturas de los más grandes maestros italianos y extranjeros.